La palabra “Gobelino” viene del apellido de la familia de tejedores Gobelin que se establecieron en el Faubourg Saint-Marcel, París, en el siglo XV. Se caracterizan por usar en sus tejidos hilos muy delgados de seda o algodón.

 

En el año de 1990,  Enrique Magaña, inicia un pequeño taller  en Tonalá, México, para la fabricación de gobelinos con sus propios diseños.

 

Estos gobelinos hechos en México, se caracterizan por usar hilos gruesos de algodón o acrilán y son tejidos en un telar vertical.